banalización y promoción

Retomo mediante una interrogante el tema “Banalizando la banalidad“, desarrollado hace unos días en estas mismas páginas: ¿cuánto tiene de responsa...

··2 min de lectura

Rolando Pérez Betancourt

Retomo mediante una interrogante el tema “Banalizando la banalidad“, desarrollado hace unos días en estas mismas páginas: ¿cuánto tiene de responsabilidad la promoción, o los promotores, en la banalización de la cultura?

Al respecto, hay una aseveración del tan vigente como polémico Ortega y Gasset que viene como anillo al dedo: “Hay perversión dondequiera que haya subversión de lo que vale menos contra lo que vale más”.

Perversión, ya sea por incultura o perversión (en el concepto orteguiano), porque ese promotor ha sido fácil presa de la “cultura de masas” blandida como término populista por los empresarios de la industria del entretenimiento, empeñados ellos en uniformar gustos y consumos que les hagan más fácil la colocación global de su mercancía.

“Cultura de masas”, término que no debe confundirse con el de “Cultura popular”, que es un asunto bien distinto, porque se nutre de lo auténtico de un pueblo y de las creaciones que de él puedan surgir y enaltecerlo.

Extraviada la mirada por millonarias campañas internacionales que hacen creer que la fama mediática es más importante que el verdadero talento artístico, o que los reiterados tiroteos y violencia gratuita (para poner solo un ejemplo) son mejores recibidos por “la audiencia” que filmes que se tracen pautas de creación y espiritualidad, ese promotor no vacilará en darle bombo y platillo a cualquier película de “gusto masivo” en detrimento de otras más importantes, ya sea por la temática o el rango del director que las avale.

Convertido en el gran seleccionador de “lo que vale menos contra lo que vale más”, el referido promotor se convertirá entonces en un orientador confuso dentro del caos contemporáneo interesado en asumir la cultura como cultura del espectáculo.

Y con ello pasará a formar parte de la descomposición cultural que nos invade, aupada por la noción de “lo que no se vende no vale”.

Rolando Pérez Betancourt

Vea también: Banalizando lo banal

Banalizando lo banal

Tags
Compartir

Seguir leyendo

Un boletín más tranquilo.

Un boletín más tranquilo — nuevos ensayos, cosas que vale la pena leer, y alguna que otra fotografía.

Gratis. Cancele su suscripción con un clic.