en un septiembre de homenaje, otro de los grandes poetas chilenos, el comunista pablo de rokha
Por María de los Ángeles Polo.

Por María de los Ángeles Polo.
La pasada semana, con sobradísimas razones, conversábamos sobre el poeta chileno Nicanor Parra como una de las grandes figuras de la literatura latinoamericana en el siglo XX, pues acaba de cumplir 101 años.
Pero Chile, tierra de volcanes y de grandes cordilleras, lo es también de reconocidos poetas, sus cuatro más grandes, entre muchos otros grandes, son Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro y Pablo de Rokha y es este último precisamente el que nos convoca hoy.
Se trata de un poeta vanguardista de gran influencia lírica en su país, nacido el 17 de octubre de 1894 en la localidad de Lincatén y fallecido en Santiago de Chile el 10 de septiembre de 1968.
Su verdadero nombre era Carlos Díaz Loyola y militaba en el Partido Comunista de su país.
Su vida tuvo siempre como sello de distinción las dificultades, las contradicciones y las amarguras, era el mayor de 19 hermanos y creció en medio de una situación económica bastante compleja, que para ayudar a su padre a la mantención de tan numerosa prole tuvo que realizar los más diversos trabajos.
Sus inicios en la poesía fueron en 1911, con apenas 17 años, cuando publicó sus primeros versos con el seudónimo de Job Díaz.
Su insaciable sed de conocimientos paradójicamente le provocan la expulsión del seminario donde estudiaba, al ser sorprendido leyendo “autores prohibidos” , es entonces que se traslada a Santiago de Chile con el propósito de hacerse bachiller y poder ingresar a la universidad, pero una vez más sus sueños tuvieron que ser pospuestos, sin embargo, continuaba escribiendo y publicando poemas y artículos periodísticos en diferentes revistas de la capital del país.
Su carácter violento y rebelde le provocó enfrentamientos y distanciamientos con otros intelectuales y poetas, entre ellos el también poeta y militante comunista Pablo Neruda, al que calificó de falso artista y militante, mistificador de trabajadores y hasta de plagiador, lo que le ocasionó el rechazo por parte de amigos y admiradores de Neruda.
Su vida matrimonial fue también muy dolorosa, su esposa falleció tempranamente y de forma trágica sufrió también la muerte de sus hijos mayores, pérdidas estas que marcaron profundamente también su obra poética.
No obstante, su obra fue reconocida en su justa medida y en 1965 le otorgan el Premio Nacional de Literatura de Chile, en esa ocasión declaró: “Me llegó tarde, casi por cumplido y porque creían que no iba a molestar más” y agregó “ Mis impresiones en estos momentos son contradictorias, cuando vivía Winett, mi mujer y también mi hijo Carlos, antes de que la familia se destrozara, este galardón me habría embargado de un regocijo inmenso, infinitamente superior a la emoción que siento en este momento. Hoy para un hombre viejo, este reconocimiento nacional que indudablemente me emociona, no puede tener la misma trascendencia”.
Apenas tres años después, el 10 de septiembre de 1968, cuando tenía 73 años de edad, Pablo de Rokha se suicidaba de un balazo en la boca.
De poesía solamente publicó en vida unos 40 libros y otra media docena de ensayos.
El último de sus poemarios se titula Mundo a mundo: Francia, publicado en 1967.
En Cuba, en el año 2011, la colección SurEditores del Festival Internacional de Poesía de la Habana publicó la antología Cien poemas al Che, una suma poética en la que los más altos poetas contemporáneos, sin distingos de ideología, se inspiraron en la figura mítica del Guerrillero de América y entre ellos estaba Pablo de Rokha.
A manera de muestra, de esta antología y de este excepcional poeta chileno, les regalamos un fragmento de La gran apoteosis.
Te comieron los perros con veneno, Gran Capitán de América Ernesto Che Guevara
Te comieron los vientos rabiosos de la CIA y sus títeres ensangrentados
todos degenerados, locos y toda la basura internacional
que se solaza revolcándose, borracha, encima de Bolivia
saqueada, colonizada y pateada por el yanqui podrido
y tu epopeya y tu odisea continental-mundial-universal
desgarra las entrañas y las palancas del mundo.
Y en este septiembre que de manera especial dedicamos a Chile y a sus grandes poetas, con sobradísimas razones homenajeamos también a Pablo de Rokha, el poeta comunista, que a 47 años de su muerte sigue ejerciendo una influencia lírica que crece por días.
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