gertrudis gómez de avellaneda: una joya de la literatura cubana
Por María de los Ángeles Polo. Otra de las grandes figuras de todos los tiempos es la camagüeyana Gertrudis Gómez de Avellaneda, poetisa de quien ...

Por María de los Ángeles Polo.
Otra de las grandes figuras de todos los tiempos es la camagüeyana Gertrudis Gómez de Avellaneda, poetisa de quien dijera nuestro José Martí:
“No hay mujer en Gertrudis Gómez de Avellaneda; todo anunciaba en ella un ánimo potente y viril; su cuerpo era alto y robusto, como su poesía, ruda y enérgica, no tenían las ternuras miradas para sus ojos, llenos siempre de extraño fulgor y de dominio: era más alta y más fuerte que él; su pesar era una roca”.
La Tula, nombre con el que es llamada coloquialmente, nació el 23 de marzo de 1814 y murió en Madrid en 1873.
Fue una precursora del romanticismo hispanoamericano y una de las más grandes poetisas de la lengua castellana de todos los tiempos.
Aunque sobresale como poetisa, teniendo en cuenta los aportes que hizo al género, entre ellos la introducción del endecasílabo al eneasílabo, la Avellaneda cultivó la narración y el teatro, se dice que fue tan importante en la escena española de su ápoca que era, después de Isabel II, la mujer más importante de Madrid.
Sin embargo, su candidatura para la Real Academia Española fue rechazada porque los misóginos académicos de entonces no concebían que una mujer ocupara una silla reservada exclusivamente para ellos.
Mucho se ha novelado sobre la vida de esta mujer que amó mucho y que también fue amada y desamada, fue admirada, aplaudida, difamada y envidiada como pocas, pero que también sufrió pérdidas irreparables y que concluyó sus días en total espiritualidad y entrega mística.
Sobre su obra inmensa, monumental, también se ha escrito bastante y una voz tan autorizada como la del doctor José Antonio Portuondo destacó: ”porque la Avellaneda es parte riquísima de nuestra herencia cultural, su obra es orgullo nuestro, ejemplo para nuestros escritores contemporáneos, de rigor en el tratamiento de la poesía lírica, del drama, de la novela, de la leyenda. Es un ejemplo extraordinario de escritora y solamente su afán de comprometerse la colocó en una situación de la que ahora debemos rescatarla. Hagámoslo así, porque la Avellaneda es nuestra, es cubana y es grande entre los grandes escritores de la humanidad”
Al Partir
¡Perla del mar! ¡Estrella de occidente!
¡Hermosa Cuba! Tu brillante cielo
la noche cubre con su opaco velo,
como cubre el dolor mi triste frente.¡Voy a partir!… La chusma diligente,
para arrancarme del nativo suelo
las velas iza, y pronta a su desvelo
la brisa acude de tu zona ardiente.¡Adiós, patria feliz, edén querido!
¡Doquier que el hado en su furor me impela,
tu dulce nombre halagará mi oído!¡Adiós!… Ya cruje la turgente vela…
el ancla se alza… el buque, estremecido,
las olas corta y silencioso vuela.
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