poesia en movimiento, viernes dia 12 de julio

FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESIA DE LA HABANA. POESIA EN MOVIMIENTO.

··7 min de lectura

FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESIA DE LA HABANA. POESIA EN MOVIMIENTO.

SALA VILENA DE LA UNEAC. VIERNES DIA 12 DE JULIO.

DIA DEL NACIMIENTO DE PABLO NERUDA.

[palabralink]RAFAEL VILCHES PROENZA _nació en Vado del Yeso, Granma en 1965. Licenciado en Educación Artística en Artes Plásticas. Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Premio Nacional de Poesía Manuel Navarro Luna, 2004 y 2010, (_El único hombre, 2005, _País de fondo, 2011, Ediciones Orto). Premio Nacional de Poesía, De la Ciudad de Holguín, 2005, (_Trazado en el polvo, Ediciones Holguín, 2006. _Premio Nacional de Poesía, La Enorme Hoguera, 2006. Mención Nósside Caribe, 2005. Mención Premio Poesía UNEAC Julián del Casal, 2007. Premio Nacional de Poesía, Centenario de Emilio Ballagas, UNEAC, 2008, (Tiro de gracia, Ediciones Holguín, 2010). Otros l__ibros:_Ángeles Desamparados, novela, Ediciones Bayamo, 2001, El barco ebrio, España, 2012. Dura silueta, La Luna, poesía, Ediciones Bayamo, 2003.Textos suyos se han publicado en España, Italia, New Zealand, Alemania, Puerto Rico, México, Honduras, Brasil, Chile, Canadá, Argentina y EEUU.[/palabralink]

En casa

¿Qué diré

si se personan los amigos en casa?

¿Con qué ojos de polvo

les muestro la lluvia,

las galerías tejidas en el frío?

Estos árboles

que lanzan sombras sobre el corazón.

Si llegan los amigos,

¿tendré manos para ocultar los agujeros

que las olas no logran disipar?

Hay muy pocos ángeles que canten,

hay muy pocos perros que ladren,

mil violines caben en la palma de mi mano.

Lorca.

Cargo la basura de la ciudad,

toco a tu puerta

para purificar mi cuerpo,

tu voz revienta en otra boca,

tus pasos en los bolsillos de otro hombre.

Me vez cruzar con la inmundicia

con el silencio de ese cuerpo

desfalleciendo en tus brazos.

Estefanía mujer de todos

giro por las calles con un canto macerado

abro todas las puertas

ofrezco mi corazón

para que los cuervos lo devoren.

Donde crecen los álamos

No hay en mi memoria álamos ni olivos,

no he pasado el umbral ni la noche.

Mi cuerpo es dócil,

los días vienen con dureza

¿Dónde crecen los álamos, los abedules?

¿Dónde los olivos, los cipreses?

¿Veré los alerces, los nogales?

¿Tendré una ramita de laurel?

Es duro el viento

en mi portal cae la lluvia

mi pecho quiere comer prisa,

su soledad, su miseria.

[palabralink]Sergio García Zamora nació en Esperanza, Villa Clara, en 1986.Licenciado en Letras. Ha publicado los títulos: Autorretrato sin abejas (Ediciones Sed de Belleza, 2003); Tiempo de siega (Ediciones Ávila, 2010); El afilador de tijeras (Ediciones Sed de Belleza, 2010); Poda (Editorial Abril, 2011); El Valle de Acor (Editorial Capiro, 2012) y Día mambí (Ediciones Vigía, 2012). Ha obtenido los premios: Poesía de Primavera (2009), Mangle Rojo (2009), Calendario (2010), Fundación de la Ciudad de Santa Clara (2011), Digdora Alonso (2011), Fernandina de Jagua (2012), Navarro Luna (2012), José Jacinto Milanés (2012) y Emilio Ballagas (2012). Poemas suyos aparecen en publicaciones de Honduras, Puerto Rico, México, Estados Unidos y España.[/palabralink]

La violencia de las horas

Vienen sobre ti las horas,

la violencia unánime de las horas;

ponen bajo tu cuello la navaja, bajo tu sexo

la bayoneta calada para sacarte en vilo

hacia los cuarteles del día, los cuarteles del alba.

Ciertos grabados medievales pretenden ilustrar

su paso con un carro de heno, con jornadas de la siega,

y monjes velando en sus claustros.

Pero nada saben de la ojera del recluta

ni del garfio que hunden a mediodía en el cuerpo húmedo,

cuando se echan a la sombra de la gente que espera

un cambio sustancial, un cambio definitivo.

Las horas gustan de comer tus ojos como el cuervo

y del café a media tarde en algunas embajadas.

Óyeme ahora antes de que la noche llegue.

En la página sin completar sacarán el punzón,

te mantendrán a raya, te anudarán

una piedra de molino para lanzarte al sueño,

hasta que mañana ellas vuelvan

golpeando sobre ti.

Los reclutas

El verde militar está en los ojos:

muchachos que piden autorización

para ir al carnaval y abordan los camiones,

las máquinas de alquiler en Jagüey o Santa Clara

con el dinero último, con el único dinero.

Regresan las cabezas podadas por el verde militar,

los rostros que lastima la cuchilla:

el hermano mayor, el novio, el hijo de vecino.

En la noche de provincia son príncipes,

reyes que han vuelto de Troya o Las Cruzadas.

Bajo el fuego artificial, bajo la vida artificial

respiran el aire último, el único aire,

y entran al verde militar con sus amores.

Como los reclutas anhelas un pase,

un gesto dispensador de tu perenne servicio;

un pase, una tregua, un salvoconducto

para tu vida siempre. Como los reclutas.

Solo que ellos no saben disimular.

La sobrevida

Ahora que comienzan a cercarte

en el taxi compartido con extraños

y en el café provincial donde conspiras

a favor y en contra de ti mismo,

es decir, a favor y en contra

de la misma Humanidad.

Ahora que comienzan a ganarte

la turbación y la acidez de otras almas,

como el miope hastío del poeta Sabartés

frente a su jarra descomunal de cerveza.

Ahora que comienzan a preocuparte

ciertos cambios del cuerpo y del país

cuando ya te creías a salvo, casi inmune

a la noción de cuerpo y de país.

Ahora que comienzas a desesperarte

ante la violencia de las horas,

desenfunda la palabra y sobrevive

aunque luego te pregunten cómo ha sido

y no logres con tu vida explicarlo.

[palabralink]ANIET KATERINE DE LA PAZ HERRERA nació en Manzanillo el 20 de marzo de 1992. Cursó estudios de nivel elemental en Artes Plásticas, en el Taller de Artes Plásticas de Manzanillo y el nivel medio-superior en la especialidad de grabado en la Academia Carlos Enríquez. Miembro del taller literario de Casa de cultura de Manzanillo. Cursa el primer año de Estomatología en la Facultad de Ciencias Médicas de Manzanillo.[/palabralink]

Puré de malanga

A la misma hora, bajo el mismo techo, con la mano de siempre.

Anatomía verbal

Los esqueletos de las palabras

Tienen frío debajo de la lengua.

Fuego

El enemigo está esperando que le guiñen un ojo.

Siempre desde el mismo butacón apunta.

Con el arma preparada, cruzo las piernas exageradamente,

y dejo que el enemigo se distraiga.

Impresionismo

Manchas. Redondas. Ovaladas. Cuadradas. Unas se venden, otras se compran.

En torno

El cuerpo dentro. La mirada afuera levanta la terrible montaña.

Los ocres parecían dormidos. La muerte de los dedos madruga.

Se recuestan de las paredes, viejas familias observan la luz al amanecer,

besan el contorno de alguna figuración. ¡No estoy solo!

Navego debajo de tu cuello. Cae la noche, subiendo al último piso,

el torno deja de girar.

Los transfigurados

El reino de los cielos es semejante a la levadura…

Mateo 13.33

El cuerpo de Cristo no cabe en la copa, mucho menos si se divide en pedazos. La claridad espantosa descontextualiza la fisonomía del cura. Los hombres que caminan por el contén del pecado, buscan pulcritud. Un espíritu mira de reojo los zapatos del compañero de al lado. Al frente, un conjunto de ideas se esparcen por debajo de los bancos y sobre ellos, un montón de gente confundiendo la salvación.

Largometraje

A Reynaldo

Cediendo a la debilidad deja caer el ropaje. Falta un empuje mínimo para cruzar de una sensación a otra. Algún cuerpo la impulsa hasta chocar con lo más convencional de una habitación. La luz blanquísima de afuera invade los poros de la carne, que como porcelana, teme quebrar. Arqueadas las caricias se dejan llevar por el sonido inoportuno del ambiente. En el estante, los libros observan las compensadas pronunciaciones. Alguien sonríe mientras el viento amenaza a las cortinas. Es media noche y una imagen atropella a la siguiente con la posibilidad inútil de que el autor termine la novela.

Mi habitación en Roma

…llora Natasha, llora…

A la película “Habitación en Roma”

La imperturbable quietud del alma en mi cuarto acecha un golpe criminal. En el resplandor se ven graficados inválidos respiros. La mesa de noche, objeto visible y de lujo, continúa apuntalando la absurda modernidad. El bautizo que antecede al de mi madre, congelado en un papel, agoniza. Y yo aquí, sin saber que estará haciendo Natasha en Roma.

Compartir

Seguir leyendo

entrega rápida/fast delivery·

invitación a poesía en movimiento

La Asociación de Escritores de la UNEAC y el Centro Cultural CubaPoesía le invitan a Poesía en movimiento.

Cubapoesía · 1 min
entrega rápida/fast delivery·

poesía en movimiento

La Asociación de Escritores de la UNEAC le invita a Poesía en movimiento con los escritores latinoamericanos Jotamario Arbeláez y Enrique Hernánd...

Cubapoesía · 1 min

Un boletín más tranquilo.

Un boletín más tranquilo — nuevos ensayos, cosas que vale la pena leer, y alguna que otra fotografía.

Gratis. Cancele su suscripción con un clic.