Testamento
a Antonio Guerrero, poeta
en el miedo del hombre
pongo manos abiertas
en la debilidad del hombre
la fuerza de la luz
en la pequeñez del hombre
pongo lo inmenso de su espíritu
en la locura del hombre
el fiel del pensamiento
en la doblez del hombre
pongo banderas cándidas
en la arrogancia del hombre
el equilibrio de los justos
en el llanto del hombre
pongo palomas blancas
en el dolor del hombre
un escudo de abrazos
y qué pondré en la casa
derruida del hombre?
qué en el martirio
de las cosechas calcinadas?
y qué en lugar del hijo
asesinado del hombre?
qué en los ríos los bosques
las aldeas los mares?
y qué pondré en el regazo
de la madre del hombre?
y qué en el cráter donde una vez
se alzaron los sueños del hombre?
Vísperas de la guerra. En Pleamar, La Habana, frente a la corriente del Golfo, 17 de mayo de 2003
