Celebraciones
¡Qué bueno, mi amor, no soy famoso!
No soy célebre.
No tengo que cambiar mi número de teléfono
así que la posteridad no vendrá a molestarnos
ni ahora no después que cerremos esas puertas.
No soy el famoso con 40 ediciones
y ni siquiera una sola de lujo
enturbiando mi modestia, mi amor.
Estás conmigo y no te obligo
a contemplar mi Pentium
ni el papel cebolla rosado
que me envidian los ángeles.
En fin amor, nadie molestará
el calorcito de esta alcoba
porque no soy famoso
mi amor, célebre, como ya te dije.
Con tu amor
sí me haré famoso
