dossier. homenaje a los cinco

ANTONIO GUERRERO RODRÍGUEZ / MENSAJE.

··15 min de lectura

ANTONIO GUERRERO RODRÍGUEZ / MENSAJE.

Queridos amigos:
Pensando en todo su apoyo, en toda su solidaridad, en todo su amor, en este amanecer de hoy dia 5, a una semana de que cumplamos el aniversario 15 de injusta prision, sumándome a las palabras de Rene escribi estos sencillos versos, dedicados, con infinito aprecio y eterno agradecimiento, a ustedes.

ANTONIO GUERRERO RODRÍGUEZ / ATA UNA CINTA AMARILLA.

Bajo la lluvia del tiempo,
entre nuestras dos heridas,
por donde viene la luz
ata una cinta amarilla.

En el balcón de tus sueños,
en el árbol de la esquina,
en tu puerta que es mi puerta
ata una cinta amarilla.

Para que la vea el mundo
como una flor extendida,
a la punta de una estrella
ata una flor amarilla

Aunque se cuanto me amas,
cuanto es tu vida mi vida;
aunque bien se que me esperas
ata una cinta amarilla.

Cinco abrazos fuertes.
¡Venceremos!

(Prisión Federal de Marianna.5 de septiembre de 2013).

ANTONIO GUERRERO RODRÍGUEZ. / UNA CARTA
Prisión Federal de Marianna.

11 de septiembre de 2013.

Queridos amigos:
Recuerdo hoy cuando llegue a la penitenciaria de Florence. Iba con una sentencia de vida a cuestas. Ingresaba en lo que algunos reclusos llamaban “el cementerio de hombres vivos”. Muchos de los que allí conocí estaban destinados a morir en esa u otra prisión del sistema federal. Sus posibilidades en las cortes de lograr una fecha de salida eran nulas. Algunos ya habían cumplido mucho tiempo encarcelados. La violencia era el pan de cada día entre aquellos muros. No era fácil encontrar a alguien lo que pudiéramos llamar normal y pacífico. Casi todos arrastraban algún hecho violento en su record, fuera y dentro de la prisión. Personas con desajustes mentales abundaban en aquel lugar.
Recuerdo, en algunas conversaciones con los más veteranos entre las rejas, que varios decían que cuando se llegaba a los 15 años ya comenzaban a aflorar los trastornos psicológicos y físicos, que nadie podía aguantar tanto tiempo, que era cuando “la prisión es prisión”.
Y, bueno, hoy cumplimos nuestros 15 sin el menor síntoma de locura ni el menor vestigio de pesimismo, todo lo contrario, cada día más claros y creativos, cada día más optimistas y serenos.
Me atrevo a decir que recluso alguno jamás ha recibido la cantidad de cartas que hemos recibido en este prolongado injusto encierro, cartas llenas de hermandad y de amor, cartas de personas de todas las edades desde todas las latitudes y en especial cartas de muchos niños, con su peculiar manera de expresar su sincero cariño y su amor a la patria.
Las muestras de solidaridad no se han detenido ni han disminuido desde que se dio a conocer nuestra situación al pueblo y al mundo.
La ruda vida en prisión me demostró que un hombre inocente, con convicciones puras, querido por su pueblo y por muchos amigos, jamás perderá su cordura ni dejara se quebranten su integridad y su moral, así este en la celda más aislada en la que lo puedan poner.

Dijo el Apóstol de nuestra Independencia, José Martí: “Un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”.
Nuestro eterno agradecimiento por su apoyo gigante y constante, que nos hace ser resistentes y sentirnos libres.
Cinco abrazos fuertes.
¡Venceremos!

**
Antonio Guerrero Rodríguez**

POEMAS EN HOMENAJE A LOS CINCO CUBANOS, PRISIONEROS HACE 15 AÑOS EN CÁRCELES DE ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA.

CÉSAR LÓPEZ NÚÑEZ. /ADVERTENCIA.

(Contra los que quieren gobernar el mundo y viven sin gobierno).

…pues, ocupado en un mordaz desvelo /

a ti no quieres enmendarte, y osas/

enmendar en el mundo tierra y cielo.

Francisco de Quevedo.
Pasado el tiempo, como si alguna vez

hubieran estado sosegados, ellos volvieron a sus injustificables manejos

criminales, aunque siempre inventando torpes leyes, raciones pomposas,

necedades.

¡Y ahí están nuevamente! Humillando,

enclaustrando, olvidando, si acaso lo supieron,

la dignidad del hombre, la mujer, de todas las criaturas…

Si las campanas suenan o los ángeles cantan

será para ocultar la hipocresía de velos e imperiales discursos.

Cómo transcurre pasada ignominia

cuando las puertas de las cárceles permanecen cerradas y solo

la resistencia impone el riesgo de la vida

más allá de groseras celebraciones condenatorias.

No se trata, silencio, de formalidades académicas,

ni tampoco de leyes amañadas,

se escuchan las trompetas y reiteran

referencias de aprovechadas guerras, papeles engañosos,

hombres ofendidos permanecen mientras los asesinos

ni siquiera se avergüenzan porque nunca han estado

limpios e insisten en reclutar esclavos. ¡Hasta cuándo,

señores! Mejor llamarlos bestias.

Fuera del laberinto. Como monstruos. Ya la puerta

no ha de seguir cerrada y el camino

más limpio conducirá a la vida. Tienen

que saberlo ahora. La decencia

en la historia se proyecta. Nunca es tarde ¡Que despierte

el leñador! Si no, lo harán los hijos de la tierra.

Los hermanos no han de seguir bajo un castigo cruel e inmerecido,

si existe la justicia sea hecha justamente:

Justa; basta de farsas y tinglados que envejecen

contra la salvación. El universo

habla mejor que el hombre. Pero en este momento

tampoco calla el hombre. Hay que hablar con su voz

que exige libertad, la plena

independencia del acto. Su misión pulquérrima. Insistir

en la vida. Nadie calle ante el crimen

prolongado en mazmorras aisladas mientras el mundo sufre las torturas,

guerras. Hambre, infamias y violaciones múltiples.

La amenaza constante de la muerte provocada: ¡Hasta cuándo!

Si ustedes son la causa del terror: ¡No inventen más culpables!

¡Listen again, yankees! No podrán doblegarlos.

(La Habana, 2007).

PABLO ARMANDO FERNÁNDEZ . DICTAN LAS PROFECÍAS.

**(**Para nuestros cinco héroes en prisión).

Dictan las profecías:

De las islas saldrán las voces libres al canto

que emancipan manos, pies y sentidos,

en renuevos que fija a sus puntas la estrella.

Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René,

soldados de la acción y la palabra,

se preparan y adiestra

en ese territorio que ganó con las armas

su propia independencia,

Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René,

hallan hermanos que suman su pasión

al redentor espíritu de los batalladores.

Esos hermanos nunca faltarán

a quienes hacen virtud del sacrificio

y del enfrentamiento a las dificultades

por amor a la Patria.

Dictan las profecías que los cautivos

volverán: “Y saldrá de ellos acción de gracias,

y voz de nación que está en regocijo.”

PABLO ARMANDO FERNÁNDEZ ./ DE ESTRELLAS EN EL NÚMERO.

**(**Para los cinco inocentes en prisión)

Signo de revelaciones, el número

define arcanos que en el cuerpo actúan.

La mano que trabaja, alimenta, acaricia

y el pie que en el peregrinaje vela y guía,

en la acción se duplican.

Manos y pies gemelos fraternizan

y en el transcurso de los ciclos cumplen

unión que ejemplifica.

Oído, tacto, gusto, sabor y olfato

encarnan los sentidos que el alma identifican.

La estrella solitaria con sus puntas

corona, irradia, determina el hado

que corresponde a quienes ya elegidos

cinco, son manos, pies, sentidos, rayos

que esparcen luz y alumbran el trayecto

desde raíz a fronda en flor y fruto,

en pródiga semilla, que devuelva al humano

el aliento que expande en albedrío

las dotes del amor.

Dictan las profecías:

De las islas saldrán las voces libres al canto

que emancipan manos, pies y sentidos,

en renuevos que fija a sus puntas la estrella.

Cinco han de ser las voces que a Manhattan,

ya libre, acuden desde Cuba, aún cautiva:

Varela, Heredia, Saco, Villaverde y Martí.

Buscan allá darles continuidad

a las voces, ya libres,

de Franklin, Paine, Jefferson, Hopkinson y Washington.

De esa presencia activa en la lucha inminente

surgen El Habanero, La Verdad,

El Mensajero semanal, El Independiente,

y Patria nace: “Para juntar y amar,

y para vivir en la pasión de la verdad”.

Soldados de la acción y la palabra,

se preparan y adiestra

en ese territorio que ganó con las armas

su propia independencia,

hallan hermanos que suman su pasión

al redentor espíritu de los batalladores.

Esos hermanos nunca faltarán

a quienes hacen virtud del sacrificio

y del enfrentamiento a las dificultades

por amor a la Patria.

Cuando el regreso se hizo ley, las aguas

ofrendaron su curso a la goleta Brothers,

-que al no cumplirse el pacto con el capitán,

se sustituye por el vapor Nordstrand-,

hasta Playitas. Y las aguas serán la ruta

al Granma desde Tuxpan a Las Coloradas.

El cuerpo de la Patria prepara sus defensas,

manos, pies y sentidos:

Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René,

han de instalarse donde el peligro acosa.

Allí, se ha establecido el enemigo,

que como el capitán de la goleta Brothers

es desleal al signo que lo nombra.

Símbolos de la estrella solitaria

los héroes prisioneros recurren a las voces

de Cooper, Hawthorne, Poe, Melville y Whitman

que espíritu dotaran

a las emancipadas colonias de un imperio.

Semejantes a sus predecesores,

desde el hueco en tinieblas destinado a cada uno,

en soledad, dispersos,

hayan en esas voces de médula patricia:

inspiración, apoyo, manos, pies y sentidos

para que su estro ampare contra el turbión

que descarga su furia en torrenciales

intrigas con palabras mentirosas.

En esa alianza defienden el espíritu

que en este continente diera vida

a una nación que Whitman y Martí,

Melville y Villaverde, Jefferson y Saco,

Hopkinson y Heredia, Franklin y Varela

veneran como suelo propicio a cielo.

Dictan las profecías que los cautivos

volverán: “Y saldrá de ellos acción de gracias,

y voz de nación que está en regocijo.”

(La Habana, 24 de junio de 2002).

PABLO ARMANDO FERNÁNDEZ . / SIGNO DE REVELACIONES.

(Para nuestros cinco héroes en prisión).

Gerardo, Ramón, Antonio , Fernando y René.

Signo de revelaciones, el número

define arcanos que en el cuerpo actúan.

La mano que trabaja, alimenta, acaricia

y el pie que en el peregrinaje vela y guía,

en la acción se duplican.

Manos y pies gemelos fraternizan

y en el transcurso de los ciclos cumplen

unión que ejemplifica.

Oído, tacto, gusto, sabor y olfato

encarnan los sentidos que el alma identifican.

La estrella solitaria con sus puntas

corona, irradia, determina el hado

que corresponde a quienes ya elegidos

cinco, son manos, pies, sentidos, rayos

que esparcen luz y alumbran el trayecto

desde raíz a fronda en flor y fruto,

en pródiga semilla, que devuelva al humano

el aliento que expande en albedrío

las dotes del amor.

NANCY MOREJÓN. / VOLVERÁS.

(Para Antonio Guerrero).

Desde el Sur, de cara al sol, tocamos a tu puerta clausurada para entregarte nuestra palabra en su ensueño feroz, pero con su ojo despierto que dice la verdad, la huella del espanto así como la fuerza del amor.

Tus poemas han sabido atravesar los muros que ahora te devuelven los poemas nuestros, amasados desde un Pilón de arena y piedra en cuyo paisaje se han plantado, triunfales, tu voz y tu esperanza, pues con ellas hemos podido convivir y con ellas también hemos cantado a la orilla de esta ensenada, de frente a la montaña. Tú no estás solo porque eres tú nuestra palabra, porque eres tú nuestra esperanza. Ya no estarás solo jamás pues tu dolor se nos vuelve rocío; porque tu soledad, cima o abismo, no carece de sueños.

Soñaremos contigo. Te traeremos a estas montañas y a este mar porque regresarás como un rey confidente; porque ya estás volviendo y queremos creer que es éste tu retorno:

“Aquí hay aves, estrellas, lluvias, ríos, / Árboles que dan frutos y dan sombra…// Esta es tu casa.”

Porque tu casa visible es la palabra.

Piensa, guardián de los escudos, que pronto habrá un amanecer en donde entonaremos juntos el himno inacabable del amor.

(Ensenada de Mora. Pilón de Manzanillo. 7 de septiembre de 2003).

AITANA ALBERTI.

A ANTONIO GUERRERO, POETA.

…cómo podrían limitar mi mundo a dos ventanas/

si la poesía me abre la puerta del cielo.

ANTONIO GUERRERO.

Oír el canto, el grito, la llamada,

el entero clamor del universo,

en la palabra escrita, iluminada

por la precisa realidad del verso.

Tu garganta conoce la porfía

que alza al hombre a la altura soberana

de la pasión, unida a la alegría

de saberse la exacta voz humana.

Se detiene la muerte en tal espacio,

pues tanta claridad es pura vida,

himno a la creación del pensamiento.

La Libertad no llegará despacio:

caerán los muros con la acometida

de tu firme canción, suelta en el viento.

(En Pleamar, La Habana, 5 de febrero de 2003).

ALEX PAUSIDES. / LAS CINTAS DEL REGRESO.

(Para Gerardo, Ramón. Antonio, Fernando y René, héroes cubanos).

Cinco puntas en la estrella que el triángulo rojo hace más pura.

Cinco franjas en los ojos del que vuelve de las más distantes riveras.

Cinco palmas las más altas del paisaje las palmas ay la palmas deliciosas

que salvaron a Heredia en el destierro.

Cinco centellas para que tiemble la injusticia.

Cinco huracanes para remover la crueldad y la derrota.

Cinco dedos unánimes.

Cinco corazones que semillen en el pecho.

Cinco diástoles cinco sístoles que florezcan la certeza.

Cinco uñas para la rabia.

Cinco nidos para el candor.

Cinco cocuyos para alumbrarle los caminos más oscuros.

Cinco lechuzas para la solavaya de la duda y la tristeza.

Cinco jigües para acompañarlos en el laberinto del misterio.

Cinco palomas para cuidar la paz y la blancura.

Cinco colibríes para allegar la miel a sus gargantas.

Cinco oropéndolas cinco mirlos cinco gaviotas cinco grullas cinco garzas.

Cinco niños de las manos para construir las catedrales de la risa

en los trigales amarillos de la cosecha más copiosa.

Cinco girasoles en los campos silentes de Van Gogh en el fin final

de las pistolas calientes del oeste.

Cinco cartacubas fastuosas para la fiesta de los nacimientos.

Cinco puntos cardinales para la dignidad frente al vacío.

Cinco notas en sol maduro punteando en los pentagramas jubilosos.

Cinco rosas amarillas en cada jardín interior de los que sufren.

Cinco cintas amarillas para el abrazo de todos los novios de la tierra.

Cinco cintas amarillas en las ramas del árbol antiquísimo que el viejo

Whitman derribara para construir la casa de la democracia

ahora en ruinas.

Cinco mil cintas en las ramas secretas de su corazón.

Cinco mil pañuelos amarillos para enjugar la emoción y la alegría.

Cinco millones de cintas para el amor y la ternura.

Cinco mil millones de cintas amarillas en las llaves que abran la bondad

como preludio del retorno de lo hermoso.

Cinco mil millones de cintas airosas en millones de árboles sonoros

hasta el más lejano confín de la floresta.

Una ceiba espléndida espere en la isla a los amantes

que se han retrasado

tan sólo un poco

en esta fiesta.

(Texto leído en la inauguración de la Jornada Mundial por los Cinco,

en la UNEAC, La Habana, Cuba, el 5 de septiembre de 2013).

CARIDAD MARTÍNEZ MITJANS. / LUCEROS COMO ESTRELLAS.

(A los Cinco Héroes)

Cinco Luceros que están

en las puntas de una estrella

cinco hijos prisioneros

por defender su bandera,

los fortalece la fe,

Gerardo, Antonio, René,

Fernando y Ramón, son hijos

de luces, llenos de gloria.

Cinco hijos aguerridos

que alcanzarán la victoria.

La Patria les premiará

su gesto de amor tan puro,

de dicha será el futuro

la libertad se avecina,

ya la balanza se inclina

en aras de la verdad

y la solidaridad

de las voces que estremecen

esos muros que oscurecen

la luz de la dignidad.

(La Habana, 16 de Septiembre de 2011).

CARIDAD MARTÍNEZ MITJANS. / CLARIN DE LIBERTAD.

(A los Cinco Héroes).

Sumida en el recuerdo

anida la nostalgia,

renace en cada día

al despertar el alba,

el sol de la mañana

no llega hasta el encierro

en dónde se consumen

sin perder la esperanza.

Eleven la ilusión

Hermanos, que ya espera

un nuevo amanecer

con rosas de añoranza,

llenen sus corazones

con cantos de alabanzas

la luz de un nuevo día

se acerca en la distancia.

Escuchen ya el clarín,

la libertad aguarda.

(La Habana, 12 de septiembre de 2013).

Tags
Compartir

Seguir leyendo

Un boletín más tranquilo.

Un boletín más tranquilo — nuevos ensayos, cosas que vale la pena leer, y alguna que otra fotografía.

Gratis. Cancele su suscripción con un clic.