poetas venezolanos contra la guerra
Poetas de la solidaridad y del alto compromiso con los pueblos

Poetas de la solidaridad y del alto compromiso con los pueblos
Aquí tenemos a poetas cuya sensibilidad artística no les permite callarse ante el horror. Son los poetas de la solidaridad, poetas que decidieron no ser evasivos, que saben que la guerra no se resolverá con sólo cerrar los ojos o con cruzarse de brazos. <por eso tenemos ante nosotros la valentía de estos versos que fijan posición ante los pueblos que sufren, que suben el puño en la lucha ante esa imagen que ahora, lamentablemente, se nos han vuelto universal: el hombre ante la guerra, ante la muerte sin fin. Esto nos obliga También a hacer universal la imagen de la necesidad de la paz, de la urgencia de la vida y nos recalca que debemos defenderla. Estos poetas hacen un ejercicio permanente de respaldo a la humanidad, esta es una obra de alto espíritu colectivo.
Eddy Gómez Abreu
RAMÓN PALOMARES
PALABRAS POR EL LÍBANO
(Mérida, agosto de 2006)
Ah los que están ahora solos y extraviados en desolación,
casas revueltas, pedazos de ventanas, sillas por los escombros
¿y los ausentes, los que todo llenaban?
Ah los que miran a ninguna parte en medio del ruido
los que no escuchan ruido alguno pese a los tenebrosos estruendos
Las gentes que medran de esta orgía
no pertenecen a lo que llaman raza humana
La muerte los emplea, el mundo los odia, son entelequia de la desgracia
En sus pantallas, señalando sus nuevas propiedades
abren mapas esmeradamente sangrientos
¡Dueños del mundo!
Los poetas de Afganistán escriben con fusiles entre las piedras
Y los poetas iraquíes desandan entre la diáspora y la resistencia
Y los poetas palestinos sueñan con una carga de explosivos encima de su pecho
Y las poetas y los poetas del Líbano están hoy de guardia como paramédicos y guerrilleros
Árabes, persas, de las secas murallas ,del Simún y el desierto
Los bendice el gran Omar Khayam, Khalil Jibram Khalil los bendice
Aparte de rogar por mujeres y hombres y niños de la dulzura y el amor
Aparte de exclamar No más niños reventados por las bombas
El sentimiento y la razón se preguntan
¿Dónde estaban los señores de los estados poderosos,
de los estados más pequeños pero muy importantes
Y de los supremos organismos de Paz y concierto?
Han muerto como siempre en esta nueva temporada de huracanes,
muertos de peste, de asustadiza complicidad
Sin embargo con estruendo y fanfarrias
Estados Unidos, Inglaterra, Israel
aparecen en el proscenio, brindan por la amistad de los asesinos
y se prometen borrar de sus tierras al Islam, a los árabes y persas,
y arrojarlos al mar.
La mesa está servida-dicen
Y cuántas almas vivas, edificios, refugios, habitaciones, aeropuertos y puentes
entre polvo y pedrusco harán volar-¡ se prometen!
Veremos. No es tan fácil.
Cuando se trata de la argamasa, del hierro y de la piedra, pase, puede suceder
En cuanto al amor, el sacrificio y la fe inquebrantable es otra cosa
¿Cómo podrá ser igual?
NO PASARÁN
JUAN CALZADILLA
SI SE ANUNCIARA DESDE UNA SALA DE JUEGO (2003)
Lo que vuelve más terrible a la onda de pánico
desatada tras la decisión de llamar a la guerra
cuando se la anuncia al mundo a través de cincuenta
micrófonos, es la carencia
absoluta de humor en quien la declara.
Si esta decisión fuera tomada menos en serio
si se anunciara desde una sala de bingo,
con aire desenfadado y menos sentencioso
( y hasta en mangas de camisa) la gente
podría estar mejor dispuesta para entender
que la guerra, además de ser un hondo negocio,
es parte de un gran juego en donde solo
los que son enviados a combatir en ella
llevan las de perder.
Pero ¿quién después de oír
el patético anuncio carente de humor,
va a creer que el mundo mejorará porque
se afirme que la guerra es la única manera
de cambiarlo?.¡Dígalo cantando, señor!
Y no es que yo no piense como cualquiera de ustedes:
Quien quiere que el mundo siga siendo como es,
no quiero que siga siendo…
GUSTAVO PEREIRA
LA PARTIDA
Como quien pesa cada minuto de su funeral para partirlo en pedazos
Vino un tiempo de horror trajeado de fulgores
Vino un tiempo meticuloso como analista imperial
a cuyo cerebro trepan cada noche enemigos
Vino un tiempo entreabierto al engaño, al azufre y al lodo
Vino un tiempo en litros de veneno
dispensados como se ofrece una rosa
Vino un tiempo de bebedores tristes y de navíos desmantelados
bajo las estrellas
Vino un tiempo de metales erigidos para tapiar todo sueño
Vino un tiempo deshonrado por el pozo sin fondo de los ríos en pena
Vino un tiempo en música de rock ahogado en su arrebato. Un tiempo
acariciado sólo por los amargos. Un tiempo de fantasmas sin sombra
Vino un tiempo gastado y transitorio ausente de toda pradera
recién amanecida
Un tiempo implantado a golpes de grito y de metralla
Espesándose vaciándose quebrándose desciende hacia su tumba
porque la vida le ganará la partida
TAREK WILLIAM SAAB
PIEDRAS DE JERICÓ
Reclinamos las armas para orar
por un momento
dominios
en una tierra áspera
Un mapa destruido
En los inviernos
Impidió ejercer la piedad
El final fue abolir todo destierro
ser una lluvia
o una carpa
estrellada
en la medianoche
2
En la cima
el martirio es un cielo
rodeado de alambradas y púas
cerca pasa un río
invisible
bajo el lodo aparecen
casas pintadas
que los pájaros lucen
3
Galopar en un caballito de mar
la inclemencia cabalga su desdicha
como una música de árboles rotos
meciéndose dentro de las aguas
fuimos litoral
pozo
de piedras
que nos conmueve y
traiciona
4
Asomado a la ventana
Entreví en el fango los cuerpos maltrechos
los restos del ganado
el arcoiris
el portal
algún juguete flotando sin dueño
Las casas suspendidas en el aire
los destellos y
el surco de un río que en silencio
nos reintegra
invictos al sueño
5
“No elegimos el precipicio
esta sabana blanca de rocas colgantes
amanecimos en una estación doliente
con el peso de la montaña en mis ojos
yo corría por el puerto
y vi a mis padres pasar en un cajón negro
aún sin entender
lancé pañuelos a su paso…”
6
Con inteligencia otro perdón
concluye en la resistencia
el fuego libera la debacle
e inventa al rocío
Morir en la fe es nuestra ley
mi
reparo
absolutorio
7
Por qué nacimos
vamos aventados de un lugar
a otro
por dentro son astros y no ciclos
en la errancia
Una heredad
nos mantiene intactos
invencibles
asombrando a los árboles
por esta voluntad infinita de vivir
8
Nadie regresa
El viento sólo alzando harapos calcinados
algún navío hundido en la cólera
trae restos de banderas
Los ciervos queman lejos
sus hazañas en las vacas de un campo
olvidado
no hay granos ni
lamentos en el frío
Sólo un niño aterido en los tejados
lanza piedras
a la noche
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el silencio de los excluidos
Por Graziella Pogolotti En homenaje a Roberto Blanco
